16/9/14

EL ÉXITO A UNA BALA DE DISTANCIA

Nota de opinión que escribí hace unos años, y que recordé ahora con el debate de la inseguridad, y de las soluciones de fondo para el problema, para lo que planteo que la idea de "inclusión" para desalentar el delito queda corta y hay que desalentar al consumismo como valor rector de la sociedad, que potencia el robo como atajo para obtener a corto plazo bienes materiales, en su mayoría, superfluos.





 EL ÉXITO A UNA BALA DE DISTANCIA

¿Dónde está la falla en una sociedad que puede engendrar un acto de violencia de tanta crueldad como es balear a una mujer embarazada por dinero? ¿Es la inclusión social la forma de desalentar estos actos criminales?

Por Juan Manuel Fonrouge
La inseguridad es un tema mucho más fácil de abordar que el de la violencia que muchas veces acompaña a los delitos. Ante los robos sin víctimas fatales, es más fácil hablar de inclusión social o de educación.

En todo caso, ante semejantes actos de violencia, habrá que elaborar un concepto de inclusión social mucho más amplio al que estamos acostumbrados. Porque parece difícil imaginar que estos actos criminales puedan evitarse con más trabajo, mayor asistencia social, mejor salud y mejores instituciones educativas.

Contrariamente a los que muchos piensan, sospecho que quienes pensaron y efectuaron el robo a la chica embarazada son de los “nuestros”, tan parecidos a nosotros que asusta, no en su calidad de asesinos particularmente crueles, pero se trata de personas que fueron a nuestras mismas escuelas, transitaron las mismas calles, votaron en las mismas elecciones a nuestros mismos candidatos y miran los mismos programas de televisión.

Son engendros parecidos a nosotros. Su historia personal, su formación cognitiva y espiritual, su culturización es la misma que la nuestra. El hecho de verlos distintos no puede excluirnos de pensar que somos parte de la misma sociedad capaz de engendrar crueles asesinos por dinero, y que en ésto existen distintos grados de responsabilidad.  

Claramente no estamos ante un caso de desesperación por darle de comer a una familia. Nadie roba 20 mil dólares para comida, salvo que sea banquero, empresario o terrateniente y tenga un nivel de vida de lujos y ostentación.

Habría que preguntarse por qué alguien puede dispararle a una chica embarazada por dinero, o a quién sea, por un auto, por zapatillas o por billetes. En todos los casos, ellos están a una bala de distancia de aquel que basa su existencia en el consumo, en tener lo que el mercado impone. Claro que hay una diferencia en las formas, pero el fin es el mismo, la distancia es nada más que una bala.

Pensemos para que puede ser destinado el dinero de un asalto, como el sustraído en cualquier hecho delictivo: podemos imaginar que en algo de comida y bebida, drogas de tratarse de un adicto, y luego sería gastado en las mismas necesidades sociales creadas, quizás un televisor LCD, un auto y una Play Station.

También podría ser utilizado para cumplir con los patrones de la buena vida, las mujeres como objeto, el alcohol y las drogas en su versión más escapista, en fin, todo aquello a lo que deberíamos anhelar en nuestra existencia, de guiarnos por lo que la sociedad y la industria cultural nos enseñan.

Entonces, ¿a qué responde el que mata por dinero si no es a los parámetros de lo que la sociedad quiere para cada uno de nosotros? Tenemos derecho al individualismo consumista, oprimir al otro para complacer nuestros deseos; todo esta permitido, el límite está en las formas, las cuales deben ser más sutiles que el apretar un gatillo.

Lo del esfuerzo todos sabemos que es relativo, la planificación delictiva puede ser tan trabajosa como un plan de negocios.

La sociedad se equivoca si piensa rehabilitarlos con trabajo, esfuerzo, solidaridad. Los únicos que pueden enseñarles a saciar sus intenciones de éxito económico sin matar son los principales referentes en la materia, no una maestra desquiciada, una comadre de un comedor, un militante social o un gil trabajador.

El mejor ejemplo es un Biolcati, ese tipo sí que se caga de risa, o un Ricardo Fort, que hace con su dinero lo que quiere porque es-de-él, o de un Macri que se adueñó de una ciudad por caprichoso y se cree por encima de la justicia; ellos deberían educar a los que son capaces de pegarle un tiro a alguien por guita, ellos pueden decirle “no pibe, así no se hace”.

El impacto es brutal, el hecho conmueve hasta las lágrimas y despierta un odio que lleva a las fantasías más sádicas. Pero no puede asombrarnos, el individualismo es nuestro derecho, tenemos derecho de hacer lo que se nos antoja con nuestro dinero, o hacer todo lo necesario para obtenerlo, desde mentir hasta exigir golpes de Estado, o sumir a la mayoría de la población en la pobreza a costa de una minoría, o contaminar todos los ríos, los mares, el campo, la ciudad y absolutamente todo lo que esté a nuestro alcance para optimizar las ganancias.

Ahora la noticia es que un capitalista improvisado y particularmente decadente le pegó un tiro a una embarazada por 20 mil dólares.

Podrá haber mayor inclusión y menor desigualdad, mejorar la educación, brindar mayores posibilidades, pero el mensaje es inequívoco, el éxito es económico, el consumo es la buena vida, casi nadie logra ésto trabajando, y para lograr ésto puedo cagarme en todos ustedes.

Que sean exitosos los que estudian y trabajan; los científicos, los médicos, las maestras y los deportistas no futbolistas son de países comunistas, que se quedaron en el tiempo. Allá no se puede consumir libremente, acá la libertad fundamental es la del mercado y después, que nos eduquen las empresas de celulares y que los ricos pongan las leyes fiscales.


Entre nosotros y los delincuentes no pesan diferencias de clase, de formación o de culto, entre los delincuentes y los ejemplos sociales de lo que el sistema quiere para todos  nosotros hay solamente una bala de distancia al éxito. Cuando la ambición económica es la causa, estamos bajo amenaza de las peores consecuencias.   

12/9/14

Victor Hugo explicando sus dichos sobre las villas para canal 13



Victor Hugo aclarando sus dichos en una nota que no salio al aire. Hay un discurso tácito en esta historia que es: si sos "zurdo" y te gusta la música clásica o laburaste y manejas un buen auto, sos un hipócrita, porque si hablas de los villeros, o militas en el barrio, tenes que ser uno de ellos, consumir su música y tener las mismas limitaciones de los trabajadores mas humildes. 
Por otro lado, cualquier tipo de beneficio para estos sectores, como la asignación universal, los planes de vivienda, o el acceso a la cultura -como los recitales gratuitos que tanto se cuestionan- es criticado. 
El lapidamiento mediático a Victor Hugo es por "traidor a tu clase", tus temas de agenda deberían ser "las retenciones a la soja" o "como reducimos el gasto fiscal en el 2015", el trabajador humilde se llama "pobre" y gastar fondos públicos en ellos es un "desperdicio" y se llaman "excluidos". 
No hablan por si mismos (solo por interlocutores políticos desde la derecha o la izquierda) porque su voz es solamente dar fe de su existencia, y están del otro lado del muro simbólico que construyen los medios. 
En cambio, el debate que abre Victor Hugo integra, no margina, deja de ver a la villa como un gueto, y le da un enfoque desde "el trabajo" (del tipo que vive ahí por cercanía a su lugar de laburo para no viajar todos los días -desde un lugar igual o peor-) y no desde "el marginado". Ah si, y habla de "capitalismo", el fondo del problema.

1/5/13

«Plan Cóndor» mediático contra gobiernos progresistas de América Latina


Periodista advierte de un «Plan Cóndor» mediático contra gobiernos progresistas de América Latina

Juan Manuel Fonrouge, presidente de la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias (ULAN), advirtió que los gobiernos progresistas de América Latina se enfrentan a una ofensiva mediática de poderosas empresas de comunicación.

Como Plan Cóndor se conoce a la coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América (Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y esporádicamente, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador) con la CIA de los EE. UU., llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980. El plan se constituyó en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado que instrumentó el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política
“En América Latina hay una misma línea editorial, que recorre cada uno de nuestros países. Si vemos los medios más concentrados, los más poderosos de Ecuador, Venezuela y Argentina, por ejemplo, vemos que hay una misma letra, una misma orientación ideológica y una misma posición contraria a sus propios gobiernos”, dijo Fonrouge a la agencia de noticias Andes.
“El planteo mio es el siguiente: las grandes dictaduras de América Latina no han venido de partidos democráticos sino empujadas por intereses económicos y políticos de los sectores más oligárquicos, más concentrados de la economía. La dictadura instaurada en Argentina, en 1976, fue impulsada por los sectores agroexportadores que intentaban dar marcha atrás con un estado de bienestar”, ejemplificó Fonrouge.

En este contexto, dijo que no es lo mismo el sano debate de ideas –que es parte del juego democrático- con los permanentes afanes de desestabilización que promueven las grandes empresas mediáticas.

“Es una metodología idéntica, hay una correlación. Las noticias que salen en Argentina a Ecuador, por ejemplo, en contra del presidente (Rafael) Correa son las noticias que los propios medios concentrados de Ecuador difunden. No es una investigación propia, por ende, hay un correlato”, subrayó.

Fonrouge rememoró que en 2008, los grandes conglomerados mediáticos, encabezados por el grupo Clarín, apoyaron un proceso destituyente contra la presidenta argentina Cristina Fernández, a propósito de un problema patronal de sectores que pretendían mantener una economía regida por un modelo agroexportador.

El periodista de 33 años, quien también es presidente del Consejo Mundial de Agencias de Noticias, recalcó que algunos medios de comunicación de la región son un correlato de ese proyecto político-elitista.

Defendió la posibilidad que desde el estado, a través de medios públicos, se permita una política que promueva una mayor variedad y diversidad de opiniones, no solo de sectores políticos sino sociales, culturales, gremiales, de las minorías, de los pueblos originarios, etcétera.

“Hay una batalla cultural que atraviesa toda América Latina. Creo que los más importante que deben hacer los medios públicos es marcar otra agenda, de lo que verdaderamente le importa e interesa a la sociedad. Por supuesto que hay intereses creados por parte de estos medios (privados) en los cuales no solo mienten y tergiversan la información sino que, además, tienen una agenda que es secundaria e intrascendente para las mayorías populares en América Latina”, manifestó.

Recordó que en Argentina hace dos años se dio un gran debate por la promulgación de la ley de Servicio Audiovisual que distribuía las frecuencias de radio y televisión de manera equitativa: 33% para los grupos sin fines de lucro, 33% para el estado  los sectores públicos y 33% para el sector privado.

Fonrouge criticó que la prensa se autocalifique como independiente, cuando en la realidad son independientes de los gobiernos, pero dependientes de los poderes económicos.

Rechazó que se tilde como periodistas militantes a los profesionales que colaboran en los medios públicos. “Si aceptamos el término de periodista militante, deberíamos achacárselo tanto a periodistas que militan las ideas en los grupos económicos como a los que trabajamos en los medios públicos o defendemos otro tipo de ideas. Más allá de ser periodistas o no, tiene que ver con nuestras ideas, con nuestra realidad”.

El periodista argentino, quien tiene el cargo de gerente de Desarrollo Institucional de la agencia argentina Télam, cree que la tan promocionada objetividad no existe. “La objetividad, en todo caso, es la subjetividad dominante”, recalcó.

“Hay una batalla cultural que atraviesa toda América Latina”




 Buenos Aires, Argentina - Juan Manuel Fonrouge, presidente de la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias (ULAN), advirtió que los gobiernos progresistas de América Latina se enfrentan a una ofensiva mediática de poderosas empresas de comunicación, a la que comparó con el Plan Cóndor.
Como Plan Cóndor se conoce a la coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América (Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y esporádicamente, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador) con la CIA de los EE. UU., llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980. El plan se constituyó en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado que instrumentó el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política.

“En América Latina hay una misma línea editorial, que recorre cada uno de nuestros países. Si vemos los medios más concentrados, los más poderosos de Ecuador, Venezuela y Argentina, por ejemplo, vemos que hay una misma letra, una misma orientación ideológica y una misma posición contraria a sus propios gobiernos”, dijo Fonrouge a la agencia de noticias Andes.

“El planteo mío es el siguiente: las grandes dictaduras de América Latina no han venido de partidos democráticos sino empujadas por intereses económicos y políticos de los sectores más oligárquicos, más concentrados de la economía. La dictadura instaurada en Argentina, en 1976, fue impulsada por los sectores agroexportadores que intentaban dar marcha atrás con un estado de bienestar”, ejemplificó Fonrouge.

En este contexto, dijo que no es lo mismo el sano debate de ideas –que es parte del juego democrático- con los permanentes afanes de desestabilización que promueven las grandes empresas mediáticas.

“Es una metodología idéntica, hay una correlación. Las noticias que salen en Argentina sobre Ecuador, por ejemplo, en contra del presidente (Rafael) Correa son las noticias que los propios medios concentrados de Ecuador difunden. No es una investigación propia (de los medios argentinos), por ende, hay un correlato”, subrayó.

Fonrouge rememoró que en 2008, los grandes conglomerados mediáticos, encabezados por el grupo Clarín, apoyaron un proceso destituyente contra la presidenta argentina Cristina Fernández, a propósito de un problema patronal de sectores que pretendían mantener una economía regida por un modelo agroexportador. El periodista de 33 años, quien también es presidente del Consejo Mundial de Agencias de Noticias, recalcó que algunos medios de comunicación de la región son un correlato de ese proyecto político-elitista.

Defendió la posibilidad que desde el estado, a través de medios públicos, se permita una política que promueva una mayor variedad y diversidad de opiniones, no solode sectores políticos sino sociales, culturales, gremiales, de las minorías, de los pueblos originarios, etcétera. “Hay una batalla cultural que atraviesa toda América Latina. Creo que los más importante que deben hacer los medios públicos es marcar otra agenda, de lo que verdaderamente le importa e interesa a la sociedad.

Por supuesto que hay intereses creados por parte de estos medios (privados) en los cuales no solo mienten y tergiversan la información sino que, además, tienen una agenda que es secundaria e intrascendente para las mayorías populares en América Latina”, manifestó.

Recordó que en Argentina hace dos años se dio un gran debate por la promulgación de la ley de Servicio Audiovisual que distribuía las frecuencias de radio y televisión de manera equitativa: 33% para los grupos sin fines de lucro, 33% para el estado  los sectores públicos y 33% para el sector privado.

Fonrouge criticó que la prensa se autocalifique como independiente, cuando en la realidad son independientes de los gobiernos, pero dependientes de los poderes económicos.
Rechazó que se tilde como periodistas militantes a los profesionales que colaboran en los medios públicos. “Si aceptamos el término de periodista militante, deberíamos achacárselo tanto a periodistas que militan las ideas en los grupos económicos como a los que trabajamos en los medios públicos o defendemos otro tipo de ideas. Más allá de ser periodistas o no, tiene que ver con nuestras ideas, con nuestra realidad”.

El periodista argentino, quien tiene el cargo de gerente de Desarrollo Institucional de la agencia argentina Télam, cree que la tan promocionada objetividad no existe. “La objetividad, en todo caso, es la subjetividad dominante”, recalcó. Andes

18/10/11

SALIO LA REVISTA "PERONISMO KIRCHNERISTA"


Ya esta en la calle la revista de la Juventud Peronista de la provincia de Buenos Aires - La Cámpora, "Peronismo Kirchnerista", la pueden conseguir en los actos y movilizaciones, o en las unidades básicas de la JP.


Vuelvo a dirigir una revista, después de la experiencia de la 2010. Espero que les guste, y fundamentalmente, que sirva para que la juventud en los barrios, en la UB y en los distintos ámbitos de militancia, tenga una herramienta para la actualización doctrinaria, el debate y la formación.

También la comunicación es importante para generar mayores grados de organización y de cohesión interna, esa también es la idea.

Dejo algunas fotos de la presentación que hicimos aprovechando el acto por el 17 de Octubre en la casa natal del General en Lobos, donde participaron Gabriel Mariotto, Juan Manuel Abal Medina, José Ottavis, intendente Gustavo Sobrero, Martín Garcia, Mayra Mendoza, el ex automovilista Froilán González, el poeta Alfredo Carlino y la hija del maratonista Delfo Cabrera -ahijada de Eva Perón- Hilda Cabrera, entre otros compañeros.










Día de la Lealtad


La Juventud Peronista presentó su revista “Peronismo Kirchnerista”



La Juventud Peronista (JP), representada por su titular bonaerense José Ottavis y otros integrantes, presentaron este lunes su revista "Peronismo Kirchnerista" durante el acto de conmemoración del Día de la Lealtad que se realizó en la casa natal de Juan Domingo Perón en la localidad de Lobos.

Con presencia del secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, y del candidato a vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, la JP presentó en sociedad el primer número de su publicación gráfica en la que colaboran, entre otros, el historiador Norberto Galasso, el docente universitario Santiago Aragón y el periodista Fabián Rodríguez.

Abal Medina destacó que "esta publicación no es simplemente una revista con reportajes. Creo que lo más importante es un suplemento en el que las ideas que están expresadas en esos artículos, se corroboran y se profundizan en ideas concretas, en medidas militantes que se desarrollan a lo largo y a lo ancho del país".

Para Mariotto, el trabajo editorial es resultado de "horas de trabajo acumuladas y mucha democracia, que nos da la capacidad de no encerrarnos en las grietas que nos propone el sistema para dividirnos. Tenemos la capacidad de reflexionar con mucha profundidad y las chicanas que nos puso el sistema ya las podemos desarticular con mucha rapidez".

En tanto, Ottavis, también integrante de la mesa nacional de La Cámpora y candidato a diputado provincial bonaerense, indicó a Télam que la puesta en marcha de este proyecto significa "actualizar nuestro partido. Porque Perón era un hombre moderno, un hombre del futuro", y definió: "Son ideas pero sobre todo un plafón para la militancia".

"La revista tiene una línea discursiva, donde podrán ver todas nuestras ideas y sueños. Porque nosotros no solamente defendemos lo que hicimos sino que también planteamos lo que falta", agregó el referente juvenil, al tiempo que ponderó el rol del periodista Juan Manuel Founrouge en el nacimiento de "Peronismo Kirchnerista".

Founrouge, gerente de Medios Gráficos de Télam y director de esta publicación, dijo a este medio que el objetivo fue "generar un órgano de difusión" de la JP, pero además brindar "una herramienta para la formación y la difusión entre los compañeros, en los barrios y las unidades básicas".

"La idea es difundir lo que es la doctrina peronista, con actualización, pero también teniendo en cuenta que hace ocho años un compañero como Néstor Kirchner recuperó las banderas que habían sido sustraídas de manera ilegal por el menemismo", agregó