01/05/13

«Plan Cóndor» mediático contra gobiernos progresistas de América Latina


Periodista advierte de un «Plan Cóndor» mediático contra gobiernos progresistas de América Latina

Juan Manuel Fonrouge, presidente de la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias (ULAN), advirtió que los gobiernos progresistas de América Latina se enfrentan a una ofensiva mediática de poderosas empresas de comunicación.

Como Plan Cóndor se conoce a la coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América (Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y esporádicamente, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador) con la CIA de los EE. UU., llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980. El plan se constituyó en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado que instrumentó el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política
“En América Latina hay una misma línea editorial, que recorre cada uno de nuestros países. Si vemos los medios más concentrados, los más poderosos de Ecuador, Venezuela y Argentina, por ejemplo, vemos que hay una misma letra, una misma orientación ideológica y una misma posición contraria a sus propios gobiernos”, dijo Fonrouge a la agencia de noticias Andes.
“El planteo mio es el siguiente: las grandes dictaduras de América Latina no han venido de partidos democráticos sino empujadas por intereses económicos y políticos de los sectores más oligárquicos, más concentrados de la economía. La dictadura instaurada en Argentina, en 1976, fue impulsada por los sectores agroexportadores que intentaban dar marcha atrás con un estado de bienestar”, ejemplificó Fonrouge.

En este contexto, dijo que no es lo mismo el sano debate de ideas –que es parte del juego democrático- con los permanentes afanes de desestabilización que promueven las grandes empresas mediáticas.

“Es una metodología idéntica, hay una correlación. Las noticias que salen en Argentina a Ecuador, por ejemplo, en contra del presidente (Rafael) Correa son las noticias que los propios medios concentrados de Ecuador difunden. No es una investigación propia, por ende, hay un correlato”, subrayó.

Fonrouge rememoró que en 2008, los grandes conglomerados mediáticos, encabezados por el grupo Clarín, apoyaron un proceso destituyente contra la presidenta argentina Cristina Fernández, a propósito de un problema patronal de sectores que pretendían mantener una economía regida por un modelo agroexportador.

El periodista de 33 años, quien también es presidente del Consejo Mundial de Agencias de Noticias, recalcó que algunos medios de comunicación de la región son un correlato de ese proyecto político-elitista.

Defendió la posibilidad que desde el estado, a través de medios públicos, se permita una política que promueva una mayor variedad y diversidad de opiniones, no solo de sectores políticos sino sociales, culturales, gremiales, de las minorías, de los pueblos originarios, etcétera.

“Hay una batalla cultural que atraviesa toda América Latina. Creo que los más importante que deben hacer los medios públicos es marcar otra agenda, de lo que verdaderamente le importa e interesa a la sociedad. Por supuesto que hay intereses creados por parte de estos medios (privados) en los cuales no solo mienten y tergiversan la información sino que, además, tienen una agenda que es secundaria e intrascendente para las mayorías populares en América Latina”, manifestó.

Recordó que en Argentina hace dos años se dio un gran debate por la promulgación de la ley de Servicio Audiovisual que distribuía las frecuencias de radio y televisión de manera equitativa: 33% para los grupos sin fines de lucro, 33% para el estado  los sectores públicos y 33% para el sector privado.

Fonrouge criticó que la prensa se autocalifique como independiente, cuando en la realidad son independientes de los gobiernos, pero dependientes de los poderes económicos.

Rechazó que se tilde como periodistas militantes a los profesionales que colaboran en los medios públicos. “Si aceptamos el término de periodista militante, deberíamos achacárselo tanto a periodistas que militan las ideas en los grupos económicos como a los que trabajamos en los medios públicos o defendemos otro tipo de ideas. Más allá de ser periodistas o no, tiene que ver con nuestras ideas, con nuestra realidad”.

El periodista argentino, quien tiene el cargo de gerente de Desarrollo Institucional de la agencia argentina Télam, cree que la tan promocionada objetividad no existe. “La objetividad, en todo caso, es la subjetividad dominante”, recalcó.

“Hay una batalla cultural que atraviesa toda América Latina”




 Buenos Aires, Argentina - Juan Manuel Fonrouge, presidente de la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias (ULAN), advirtió que los gobiernos progresistas de América Latina se enfrentan a una ofensiva mediática de poderosas empresas de comunicación, a la que comparó con el Plan Cóndor.
Como Plan Cóndor se conoce a la coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América (Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y esporádicamente, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador) con la CIA de los EE. UU., llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980. El plan se constituyó en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado que instrumentó el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política.

“En América Latina hay una misma línea editorial, que recorre cada uno de nuestros países. Si vemos los medios más concentrados, los más poderosos de Ecuador, Venezuela y Argentina, por ejemplo, vemos que hay una misma letra, una misma orientación ideológica y una misma posición contraria a sus propios gobiernos”, dijo Fonrouge a la agencia de noticias Andes.

“El planteo mío es el siguiente: las grandes dictaduras de América Latina no han venido de partidos democráticos sino empujadas por intereses económicos y políticos de los sectores más oligárquicos, más concentrados de la economía. La dictadura instaurada en Argentina, en 1976, fue impulsada por los sectores agroexportadores que intentaban dar marcha atrás con un estado de bienestar”, ejemplificó Fonrouge.

En este contexto, dijo que no es lo mismo el sano debate de ideas –que es parte del juego democrático- con los permanentes afanes de desestabilización que promueven las grandes empresas mediáticas.

“Es una metodología idéntica, hay una correlación. Las noticias que salen en Argentina sobre Ecuador, por ejemplo, en contra del presidente (Rafael) Correa son las noticias que los propios medios concentrados de Ecuador difunden. No es una investigación propia (de los medios argentinos), por ende, hay un correlato”, subrayó.

Fonrouge rememoró que en 2008, los grandes conglomerados mediáticos, encabezados por el grupo Clarín, apoyaron un proceso destituyente contra la presidenta argentina Cristina Fernández, a propósito de un problema patronal de sectores que pretendían mantener una economía regida por un modelo agroexportador. El periodista de 33 años, quien también es presidente del Consejo Mundial de Agencias de Noticias, recalcó que algunos medios de comunicación de la región son un correlato de ese proyecto político-elitista.

Defendió la posibilidad que desde el estado, a través de medios públicos, se permita una política que promueva una mayor variedad y diversidad de opiniones, no solode sectores políticos sino sociales, culturales, gremiales, de las minorías, de los pueblos originarios, etcétera. “Hay una batalla cultural que atraviesa toda América Latina. Creo que los más importante que deben hacer los medios públicos es marcar otra agenda, de lo que verdaderamente le importa e interesa a la sociedad.

Por supuesto que hay intereses creados por parte de estos medios (privados) en los cuales no solo mienten y tergiversan la información sino que, además, tienen una agenda que es secundaria e intrascendente para las mayorías populares en América Latina”, manifestó.

Recordó que en Argentina hace dos años se dio un gran debate por la promulgación de la ley de Servicio Audiovisual que distribuía las frecuencias de radio y televisión de manera equitativa: 33% para los grupos sin fines de lucro, 33% para el estado  los sectores públicos y 33% para el sector privado.

Fonrouge criticó que la prensa se autocalifique como independiente, cuando en la realidad son independientes de los gobiernos, pero dependientes de los poderes económicos.
Rechazó que se tilde como periodistas militantes a los profesionales que colaboran en los medios públicos. “Si aceptamos el término de periodista militante, deberíamos achacárselo tanto a periodistas que militan las ideas en los grupos económicos como a los que trabajamos en los medios públicos o defendemos otro tipo de ideas. Más allá de ser periodistas o no, tiene que ver con nuestras ideas, con nuestra realidad”.

El periodista argentino, quien tiene el cargo de gerente de Desarrollo Institucional de la agencia argentina Télam, cree que la tan promocionada objetividad no existe. “La objetividad, en todo caso, es la subjetividad dominante”, recalcó. Andes

18/10/11

SALIO LA REVISTA "PERONISMO KIRCHNERISTA"


Ya esta en la calle la revista de la Juventud Peronista de la provincia de Buenos Aires - La Cámpora, "Peronismo Kirchnerista", la pueden conseguir en los actos y movilizaciones, o en las unidades básicas de la JP.


Vuelvo a dirigir una revista, después de la experiencia de la 2010. Espero que les guste, y fundamentalmente, que sirva para que la juventud en los barrios, en la UB y en los distintos ámbitos de militancia, tenga una herramienta para la actualización doctrinaria, el debate y la formación.

También la comunicación es importante para generar mayores grados de organización y de cohesión interna, esa también es la idea.

Dejo algunas fotos de la presentación que hicimos aprovechando el acto por el 17 de Octubre en la casa natal del General en Lobos, donde participaron Gabriel Mariotto, Juan Manuel Abal Medina, José Ottavis, intendente Gustavo Sobrero, Martín Garcia, Mayra Mendoza, el ex automovilista Froilán González, el poeta Alfredo Carlino y la hija del maratonista Delfo Cabrera -ahijada de Eva Perón- Hilda Cabrera, entre otros compañeros.










Día de la Lealtad


La Juventud Peronista presentó su revista “Peronismo Kirchnerista”



La Juventud Peronista (JP), representada por su titular bonaerense José Ottavis y otros integrantes, presentaron este lunes su revista "Peronismo Kirchnerista" durante el acto de conmemoración del Día de la Lealtad que se realizó en la casa natal de Juan Domingo Perón en la localidad de Lobos.

Con presencia del secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, y del candidato a vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, la JP presentó en sociedad el primer número de su publicación gráfica en la que colaboran, entre otros, el historiador Norberto Galasso, el docente universitario Santiago Aragón y el periodista Fabián Rodríguez.

Abal Medina destacó que "esta publicación no es simplemente una revista con reportajes. Creo que lo más importante es un suplemento en el que las ideas que están expresadas en esos artículos, se corroboran y se profundizan en ideas concretas, en medidas militantes que se desarrollan a lo largo y a lo ancho del país".

Para Mariotto, el trabajo editorial es resultado de "horas de trabajo acumuladas y mucha democracia, que nos da la capacidad de no encerrarnos en las grietas que nos propone el sistema para dividirnos. Tenemos la capacidad de reflexionar con mucha profundidad y las chicanas que nos puso el sistema ya las podemos desarticular con mucha rapidez".

En tanto, Ottavis, también integrante de la mesa nacional de La Cámpora y candidato a diputado provincial bonaerense, indicó a Télam que la puesta en marcha de este proyecto significa "actualizar nuestro partido. Porque Perón era un hombre moderno, un hombre del futuro", y definió: "Son ideas pero sobre todo un plafón para la militancia".

"La revista tiene una línea discursiva, donde podrán ver todas nuestras ideas y sueños. Porque nosotros no solamente defendemos lo que hicimos sino que también planteamos lo que falta", agregó el referente juvenil, al tiempo que ponderó el rol del periodista Juan Manuel Founrouge en el nacimiento de "Peronismo Kirchnerista".

Founrouge, gerente de Medios Gráficos de Télam y director de esta publicación, dijo a este medio que el objetivo fue "generar un órgano de difusión" de la JP, pero además brindar "una herramienta para la formación y la difusión entre los compañeros, en los barrios y las unidades básicas".

"La idea es difundir lo que es la doctrina peronista, con actualización, pero también teniendo en cuenta que hace ocho años un compañero como Néstor Kirchner recuperó las banderas que habían sido sustraídas de manera ilegal por el menemismo", agregó

13/07/11

CRISTINA KIRCHNER Y SU HOMENAJE A GERMAN ABDALA

Se cumplen 18 años de la muerte de German, un militante cuyo legado es imprescindible en esta etapa, porque hablar de Abdala es pensar en la construcción de la fuerza propia, de la formación de nuevos cuadros para recuperar el Estado y el patrimonio nacional, y también es pensar en la organización y el rol del partido. Pero fundamentalmente, Abdala es sinónimo de una ética militante: vivir como se habla y actuar como se piensa. Hoy si German estuviese entre nosotros seria verdaderamente feliz y un entusiasta de esta etapa política inédita en la historia argentina de padecimientos y frustraciones. German vive en la militancia nacional y popular.

Rescato este fragmento del homenaje que le realizamos hace unos años en la Revista 2010 (en el buscador esta el informe completo)

El 6 de julio del año 2000, la sala de reuniones de la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados de la Nación fue designada con el nombre de Germán Abdala, a partir de una iniciativa de la por entonces diputada Marcela Bordenave, quien fue su “compañera del alma y de la vida”.
En la sesión de homenaje, la por entonces diputada y actual presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, expreso las siguientes palabras sobre Germán:
“(…) normalmente no acostumbro a rendir homenajes porque considero que a la gente se la homenajea con las conductas y con los compromisos más que con los discursos. De todas maneras, recordar a Germán Abdala en esta etapa tan particular de la vida política argentina puede ayudarnos a formular nuevas ideas y nuevos teoremas. Hay una frase de Germán Abdala que siempre me impresionó mucho. El decía que había que vivir como se piensa y actuar como se habla. Pero no sólo lo decía, sino que, lo que es más importante en política, lo hacía: era absolutamente coherente con lo que pensaba en los discursos y en la práctica. No conoció de conversiones ni de adaptaciones riesgosas. En épocas donde todo parece estar en duda, donde florecen teorías acerca de la real politique y donde debemos analizar cómo comportarnos opositores y oficialistas, creo que el mejor homenaje a Germán Abdala sería reconocer su teorema, que sostiene que hay que vivir como se habla y actuar como se piensa (…)”

01/07/11

VOLVER A PERÓN


La organización política es una escuela de vida, por eso, para Perón organización y formación iban de la mano: “lo que la juventud tiene que hacer (…) es buscar conformar una organización que los prepare de la mejor manera para la tarea que van a tener que realizar”.


Por Juan Manuel Fonrouge


La misión de las corporaciones mediático-económicas es las de tergiversar la historia, buscando desanimarnos, confundirnos. Quieren hacernos creer que la patria no existe, que la única finalidad de la vida es el lucro, el egoísmo y la acumulación de poder para atesorarlo y enriquecerse.

Nuestra finalidad debe ser la de ponernos a disposición de la patria, del pueblo argentino y latinoamericano, de los oprimidos y despojados.

Para encontrar nuestro rumbo histórico como pueblo y como nación hay que volver a Perón, porque fue quien mejor sintetizo, con su práctica y su teoría, la continuidad de nuestro proyecto histórico de liberación que comenzó con la revolución de mayo. 

Revolución pacifica y democrática

Entendemos esta revolución como pacifica, porque nuestros pueblos no quieren la guerra, no han sido formados en la lucha por el “espacio vital”, ni en el “destino manifiesto” que busca justificar proyectos imperialistas.

Nuestra geografía, la abundancia de nuestros recursos, la hermandad entre los pueblos que habitan América, nuestra historia de independencia conjunta, nos ha formado en la paz y no en la guerra.

En tanto la acción imperialista no busque agredirnos o avasallarnos, nuestra política militar es defensiva, y nunca puede ser pensada para la agresión de otro país hermano, o contra nuestro propio pueblo.

Y nuestra revolución, por más que les pese, tanto a los ideólogos de la teoría de los dos demonios como a los defensores del genocidio, siempre fue democrática.

Porque hasta ahora, las reglas de juego las había puesto siempre el enemigo, con sus golpes de Estado, fusilamientos, proscripciones y bombardeos nos hicieron hablar en su propio lenguaje.

En las décadas del 60’ y ‘70, el contexto internacional, principalmente la Revolución Cubana, fue influyente, pero sin dudas, fue este lenguaje impuesto por el enemigo, el de la violencia, lo que genero la conciencia en la militancia de que llegar al poder mediante el voto popular era imposible, y si se lograba, tarde o temprano, la reacción termina siendo tan furibunda, y las fuerzas de la antipatria son tan brutales, que el gobierno democrático y popular termina cayendo, o llevando a su pueblo a una guerra civil, cosa que Perón quiso evitar en el año ’55.

No es que seamos ilusos, simplemente, nuestra formación humanista y nuestra ética revolucionaria se basa en el amor y no en el odio. Odio que ha aparecido en muchas teorías revolucionaria como un atajo, o en contextos donde la sangre derramada de los compañeros nos llevaba a situaciones extremas.

Bien claro fue Perón al expresar que “Si se emplea mucha sangre se ahorra tiempo, si se emplea mucho tiempo se ahorra sangre; eso es lo único que podemos decir, pero siempre es una lucha. Hay que pensar que del otro lado hay una voluntad contrapuesta, que también tiene fuerza, y no es cuestión de atropellar con la cabeza porque se rompe la cabeza, ¿saben?”, más claro, imposible.

Hoy, nuestro ejemplo es el de las Madres y Abuelas, el de los compañeros que dejaron su vida para que nosotros tengamos patria, justicia social y libertad. Y también un sistema democrático, porque fueron las oligarquías las que siempre proscribieron la democracia e ilegalizaron la política.

De la reconstrucción nacional al movimiento de liberación

Hablar de liberación en los ’90, e incluso entrado el gobierno de Néstor Kirchner, era para muchos ilusorio. Primero nos decían que las ideologías habían muerto, que el pensamiento único había triunfado, que lo único que valía era vivir dando codazos y atropellando al resto.

Cuando Néstor nos dijo que no venia a dejar las convicciones en la puerta de la Casa Rosada, por izquierda y por derecha nos decían que éramos unos ilusos en volver a creer en la política, que la militancia era cosa del pasado y que no valía la pena seguir luchando. 

Nosotros confiamos en este proyecto encabezado por Néstor y Cristina, porque entendimos desde un principio que era necesario, antes de pensar un proyecto de liberación, salir del infierno.

Ese salir del infierno, no es otra cosa que lo que Perón llama “reconstrucción nacional”.

En la primera reunión de “Perón habla a la juventud peronista”, del 7 de febrero de 1974, el gran líder argentino dice claramente: “En estos momentos, no podemos hablar todavía de liberación. ¿Liberación de qué, si todo lo tenemos hipotecado? Un país que debe siete mil quinientos millones de dólares, al exterior, y tres billones de pesos en lo interno (…) Primero tenemos que liberarnos de esa hipoteca, y cuando lo hayamos hecho, debemos poner al país en pie y marchar hacia sus grandes destinos. Sin eso, ¿para qué nos queremos liberar?”, sin dudas, Néstor es el Perón de nuestro tiempo.

Pasamos del infierno a pensar un país, todavía nos encontramos inmersos en la reconstrucción nacional, pero mirando la liberación nacional y social, que no es otra cosa que las 3 banderas del peronismo: la soberanía política, la independencia económica y la justicia social.

Nuestra liberación es nacional y social

El lugar que le han asignado a nuestro país en la distribución internacional del trabajo, o como ahora gustan llamar los neoliberales, “concierto de naciones”, es el de productor de materias primas.

Todo lo que no sea la utilización del suelo, o la extracción de los recursos del subsuelo, por capitales extranjeros que luego decidirán en que país se les agrega valor, es sin dudas, un acto revolucionario, enmarcado en lo que denominamos liberación nacional. 

Esto significa que el desarrollo industrial, tecnológico y científico,  para lo que se necesita el desarrollo de varias cuestiones: la educación, con mas y mejores universidades y escuelas tecnológicas, el desarrollo de una clase emprendedora, gente con ideas, bancos de inversión, el robustecimiento del mercado interno, el intercambio y cooperación con los países de América, ayudando a su desarrollo, son tareas fundamentales en nuestro programa de liberación nacional.

Y nuestra liberación también es social, porque queremos liberarnos de las ataduras que ha impuesto la moral burguesa, y desarrollar la moral de los que trabajan, de gustos sencillos, que busque sincerarnos con nuestra condición humana, con un sentimiento libertario, de fraternidad con nuestros semejantes y con la naturaleza.

Nuestra moral revolucionaria es una construcción de sentido colectiva, histórica, por ende en permanente evolución, contraria al pensamiento conservador que busca mantener el estatus quo imponiendo verdades universales.  

Organización y formación de cuadros

Nuestro proyecto nacional y popular necesita tomar cuerpo, fortalecerse, y para eso es necesario la formación y la organización de los cuadros integrales, o sea, militantes con formación doctrinaria, política y técnica.

No es posible avanzar en los cambios estructurales, si no pensamos en un pueblo organizado, conciente, movilizado para sostener las transformaciones.

Lo que estamos buscando es el desarrollo de una conciencia para consolidar un proyecto estratégico de país que se sostenga en el tiempo, no que dure 20 años, como muchas veces decimos, sino que dure, como circulo virtuoso, por siempre, porque no existe justificación alguna para volver atrás, volver a rifar el patrimonio nacional, generar ajustes y reprimir.

Pero dejemos que sea Perón el que hable: “Organizar no es juntar gente; es aunar voluntades conscientes con una finalidad, es decir, con un objetivo. Cuando digo voluntades conscientes, quiero decir hombres (y mujeres) a los cuales se les haya dicho ‘Nosotros queremos esto ¿Lo quiere usted también? Venga con nosotros’" (“Perón habla a la juventud peronista”, del 7 de febrero de 1974)

En esa época a Perón le preocupaba el tema de la organización: “para mí el problema fundamental de la juventud es organizarse; no está organizada. No está organizada porque se da el ejemplo que sale una juventud y atrás sale otra juventud en contra de la que está adelante. Eso no puede ser”, un claro llamado a la organización y la unidad que resuena hasta en nuestros días.

La organización política es una escuela de vida, por eso, para Perón organización y formación iban de la mano: “lo que la juventud tiene que hacer (…) es buscar conformar una organización que los prepare de la mejor manera para la tarea que van a tener que realizar”.

Esta etapa histórica, absolutamente inesperada y maravillosa, nos encuentra nuevamente necesitados de un marco teórico para formar y concientizar a las nuevas generaciones de  militantes, por eso es necesario volver a Perón.